1- ¿Qué significa “movimiento”’?
El movimiento es: una manifestación del cuerpo.
El movimiento va estrechamente ligado al cuerpo ya que uno necesita del otro para percebirse. El movimiento necesita algo que mover, y ese algo es el cuerpo.
Desde el punto de vista de la anatomia , la fisiología, la biomecánica, bioquímica y kinesiología, el movimiento se da lugar cuando el cuerpo se “mueve” desplaza, balancea... “cualquier acción o efecto de mover”. Esto es posible por la cantidad de sistemas y aparatos que conforman nuestro cuerpo, sobretodo gracias al sistema locomotor, encargado de las articulaciones y músculos, que consiguen ese “movimiento”.Por eso se dice que cuerpo va unido al movimiento aunque hay pensadores que no lo conciben asi. De ahí surgen dos visiones, la dualista y la monista
2- ¿De qué maneras puede concebirse el movimiento?
El movimiento puede concebirse desde dos teorías distintas:
Dualismo: concibe el cuerpo como una maquina, una maquina perfecta capaz de realizar movimiento. El cuerpo es visto como un instrumento motriz. Utiliza una concepción utilitaria, el único fín que tiene el cuerpo es la acción motriz. Destacan sus objetivos mecánicos descartando otro tipo de aspectos como la intención, las emociones, el querer moverlo.
Monismo: “existe otra forma de existir de la que no siempre nos apercibimos, pero que no por ello deja de ser real; puede que hasta más real que de la que somos conscientes.” El monismo se basa más en la psicología, en la ética, no ve que el único destino del cuerpo sea la motricidad. Considera que el cuerpo y su vivencia son los principales medios a través de los cuales tomamos conciencia de nosotros/as mismos/as y de nuestro entorno. La experiencia y no la biomecánica es lo que hace que sepamos movernos y hacia donde dirigirnos.
También entra en juego el punto de vista social. Las concepciones anteriores no vienen de ahora, son teorías filosóficas que han dado pie a multitud de debates antes y durante nuestros tiempos.
Con ello aparece la imágen que tiene del cuerpo y del movimiento la sociedad. La población esta marcada por una normas, una tradiciones, unas culturas y unas modas. Pues estas últimas con los años van cambiando, y el cuerpo cada vez se quiere idealizar más, construyendo una imágen poco realista de perfección. La sociedad es eso, lo que quiere alcanzar, la perfección, pues se cree que al tener un cuerpo diez, se tiene la felicidad; y realmente lo que se pone en duda es, que ese cuerpo diez del que hablan, lo sea. Pues desde este punto de vista, el cuerpo se concibe como una imágen. Él es el que nos define, es lo que se ve, el cuerpo habla por nosotros. Si tienes un buen aspecto físico tienes más facilidades en este mundo “cruel” que discrimina al resto.
3-¿Qué implicaciones tienen esas concepciones?
El dualismo defiende el cuerpo destinado al movimiento, a la fuerza, al mantenimiento de ese cuerpo, hay que sacar el máximo rendimiento de él.
El monismo en cambio opta por la expresión, por la vivencialidad del cuerpo, por la experiéncia. Desde su visión ética, quiere utilizar al cuerpo para verse, para que le vean, y para saber como le ven los demás. Se manifiesta mediante diferentes cuerpos como el cuerpo comunicativo: se hace uso de los sentimientos, los sentidos del espectador para comunicar un mensaje.
En cuanto a la sociedad, es quien moldea a la persona, al cuerpo; la sociedad decide que es lo que está bien visto y que es lo que no. Es un contínuo debate de igualdad y de injusticia. Te hacen creer en un estereotipo de persona y a raiz de ahí provocan que desees ser así para ser aceptada/o. Ese el el pensamiento que te hace adoptar la sociedad, te hacen plantearte tu vida por tu físico, puede influir en ella hasta al punto de llegar a la obsesión, claro ejemplo de ello son las enfermedades como la anorexia, la bulimia referido a bajar de peso, verse delgada/o alcanzando el extremo; o en otro apecto la bigorexia, las operaciones estéticas.. una moda, una moda pasagera, no sabemos por cuanto tiempo, pero esperemos que la gente empieze a abrir los ojos y no se dejen llevar por las opiniones de unos cuantos que se creen que pueden juzgar al resto de personas, solo porque ellos vivan en su mundo ideal.